‘El patrón del Mal’ cada capitulo tiene una carga histórica importante.


Juan Camilo Ferrand, libretista de Escobar: El Patrón del Mal.

El libretista de la última serie de Caracol Televisión Escobar: El Patrón del Mal dialogó acerca del proceso de escritura para esta súper producción además de develar ciertos trucos del oficio.

Actualmente en fase de filmación, la serie Escobar: El Patrón del Mal, producida por Caracol Televisión, relata de forma inédita el surgimiento de uno de los narcotraficantes más peligrosos en la historia de Colombia y del mundo. En la siguiente entrevista dialogó con el responsable de adaptar esta historia real en forma de libreto para darle vida a la última súper producción del canal colombiano.

¿Cómo fue el proceso de escritura para dar a luz a esta impactante serie de Caracol Televisión?

Escobar, El Patrón del Mal nació el verano de 2009. En esa época empecé a leer el libro en el que me basé para escribir la serie, La parábola de Pablo, así como los documentos periodísticos, y a ver los documentales y demás material visual. En principio creé todo un mapa de ruta, teniendo como base la vida de Pablo Escobar, pero manteniendo un gran énfasis en sus víctimas, en especial tres grandes hombres que son coprotagonistas de la serie: Guillermo Cano, Rodrigo Lara y Luis Carlos Galán. A partir de allí, y con los primeros cinco capítulos ya escritos, Camilo Cano, gestor inicial de la serie, empezó conversaciones con Caracol Televisión, explorando su interés en el proyecto, hasta que obtuvimos la luz verde. Escribir Escobar, El Patrón del Mal, fue una experiencia completamente atípica, compleja pero a la vez satisfactoria. Cada capítulo, además de ser un drama de ficción hecho dentro de un marco de entretenimiento, tiene una carga histórica importante.

¿Y cómo fue su relación con Caracol Televisión?

Escribí la serie, siempre teniendo como lectores y correctores a Dago García, Juana Uribe y Angélica Guerra, quienes me ayudaron a darle forma al proyecto desde el capítulo uno. En principio tuve algunas dificultades para encontrar el punto de vista con el cual iba a contar la historia, y me hizo falta escribir varias versiones y correcciones hasta sacar, uno a uno pero lentamente, los capítulos listos para ir a producción.

¿Qué tipo de investigación tuvo que realizar para dar con el perfil de un personaje de la visa real como Pablo Escobar?

Además de leer varias veces La parábola de Pablo, de donde se puede sacar una perfecta radiografía de cómo era integralmente Pablo Escobar, estudié casi todo lo periodístico que se había escrito o hecho sobre él. Pero además de esa investigación documental, también me senté con varios familiares de las víctimas de Escobar, pues -como lo dije antes- la serie hace un énfasis especial y considera protagonistas a muchos otros personajes: periodistas, políticos, presidentes, jueces, ministros y demás. En este sentido, me ayudaron muchísimo las familias de Guillermo Cano y Luis Carlos Galán; la esposa de Rodrigo Lara y el hijo del Coronel Waldemar Franklin Quintero, todos asesinados por Pablo Escobar y el Cartel de Medellín. Igualmente hablé con policías activos y retirados, con periodistas que vivieron la época y con gente que de una u otra manera se relacionó con Escobar y su entorno. Así las cosas, tuve un flujo de información por diversas vías con las que pude moldear muy bien no solo los personajes sino la historia y sus situaciones.

¿Qué particularidades resaltaría de esta serie desde su rol como escritor?

La más importante es que escribí un material de ficción basado en la vida real, que marcó con sangre, violencia y dolor una etapa gris en la historia colombiana y del mundo. Al crear a partir de eventos reales, guardé una gran fidelidad a lo que fue la historia en sí, pero también me di la libertad de proponer ficción en muchísimas situaciones y eventos que no están documentados y que hacen parte natural del oficio frente al papel. Otra gran particularidad es que, a pesar de que la serie carga el nombre de Escobar en el título y de ser él su protagonista, no es una historia más de mafiosos sino la historia de uno de los peores criminales de la historia pero también vista desde la visual de sus víctimas, como dije, coprotagonistas de la serie.

¿Cómo definiría a esta serie? ¿Cuáles son sus ingredientes?

Escobar: El Patrón del Mal no es una serie más sobre narcotráfico. Es un retrato, lo más parecido a la realidad posible, de seres humanos a lado y lado de la ley, que tuvieron una gran influencia en la historia colombiana y del mundo, a partir de 1980 y hasta 1993. Es una serie que no define a la Colombia actual ni a sus habitantes, sino una que documenta un país, sus dirigentes, sus héroes y sus enemigos, en un punto específico del pasado. Pero en últimas, más allá de navegar por la acción, el drama, la comedia, la tragedia, el suspenso y demás, y de tener altísimo niveles de calidad en producción, puesta en escena y nivel técnico y actoral, esta serie es -para los ojos del televidente- un programa de televisión que además de cumplir su obligada labor de entretener, propone cuestionamientos, despierta preguntas e inquietudes, refresca y clarifica la memoria y desmitifica la imagen de un hombre de quien se tiene una imagen equivocada, de Robin Hood, de héroe y le da la dimensión de delincuente que fue.

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